CAPÍTULO I
LA HERENCIA MEDIEVAL Y EL PASO A LA SOCIEDAD MODERNA
6.1 La agricultura permanece en la base de la economía europea en la cual la propiedad de la tierra fue el principal determinante del estatus. Los campesinos estaban constantemente involucrados en una lucha prolongada y, a menudo, perdida contra la naturaleza. Gran parte de la tierra era de mala calidad, incluyendo terrenos en zonas pantanosas, rocosos o en fuerte pendiente que no podían ser explotados. En la mayor parte de Europa, las parcelas pequeñas, el suelo pobre y agotado y las técnicas agrícolas tradicionales limitaban los rendimientos. Las pendientes empinadas tenían que ser limpiadas y aterrazadas a mano. Los campesinos araban con arados manuales. Las aldeas tenían tierras comunales, normalmente entregadas por los nobles terratenientes. Esto fue económicamente un derroche, pero durante siglos esta tierra en común ofrecida a los campesinos sin tierra fue un recurso necesario para la supervivencia. Y aún bajo la peor de las circunstancias, los campesinos tenían que ahorrar desde una octava a una quinta parte de sus cosechas como semilla para el año siguiente.
6.2
Los campesinos debían a sus señores más de lo que producían. También
debían pagar una parte de sus escasos beneficios que lograban extraer de
la tierra a sus señores en su virtud de condición social y de propiedad
de la tierra. Los señores creyeron cada vez más que era más ventajoso
alquilar sus terrenos y convertir sus servicios de mano de obra en
dinero en efectivo, que gastaban en bienes, incluyendo lujos,
disponibles en las ferias comerciales. Entre estos estaban la seda, el
algodón y algunas especias que los comerciantes traían del Mediterráneo
oriental. Los campesinos (como otros grupos sociales), también tenían
que entregar el diezmo (el 10% de sus ingresos) a la Iglesia. Este
diezmo había sido tradicionalmente pagado en especie, pero fue
progresivamente monetizado durante el final de la Edad Media. En una
economía fundamentalmente de subsistencia, este hecho dejó a los pobres
rurales – esto es, la mayoría de las familias – con poco sobre lo que
sostenerse.
6.3 Debido al aumento de la población, los señores en el siglo XIII se enfrentaron a la escasez de mano de obra y se vieron obligados a pactar unas condiciones más favorables con los campesinos. Muchos campesinos en Europa occidental consiguieron comprar su libertad transformando sus antiguas obligaciones en rentas monetarias pagadas a los señores. A pesar de lo anterior, los campesinos aún tenían que pagar obligaciones feudales y tarifas por el derecho a moler grano, fabricar cerveza o cocer pan, monopolios que los señores mantuvieron.
6.4 La servidumbre empezó a desaparecer en Francia y en el sur de Inglaterra en el siglo XII. Los reyes tenían sus motivos para animar este movimiento hacia el campesinado libre en Europa occidental porque a los campesinos libres se les podía imponer impuestos, mientras que los siervos, al estar atados a la tierra y ser legalmente dependientes de sus señores no podían pagar impuestos. En Europa occidental, el aumento del campesinado libre reflejaba la autoridad creciente de los reyes y un declive relativo de la de los nobles. En Occidente, la mayoría de las explotaciones campesinas estaban cada vez más protegidas por el derecho civil o por la costumbre.
6.5 En contraste con la aparición de un campesinado libre en Europa occidental, la mayoría de los campesinos de Europa central y oriental perdieron su libertad durante el siglo XVI (refeudalización) obligados a convertirse en siervos, mientras los terratenientes buscaban asegurarse una oferta de trabajo estable. Esto es una señal de que los nobles estaban construyendo una dominación territorial casi independiente de la de los reyes y otros gobernantes, como en el caso de Polonia.
6.6 Muchos pueblos estaban constantemente en movimiento en Europa. Los campesinos libres se movían hacia las fronteras en busca de tierras libres para poner en cultivo. Los vendedores ambulantes, los artesanos y los trabajadores agrícolas viajaban grandes distancias en busca de trabajo. Los pastores llevaban sus rebaños de ovejas de las llanuras donde pasaban el invierno a los pastos altos en primavera, para hacer el viaje de vuelta en el otoño (trashumancia). Cientos de miles de campesinos también emigraban temporalmente desde los Pirineos, los Alpes y otras zonas montañosas para buscar trabajos en las construcciones de las ciudades, o siguiendo las cosechas. Los caminos también estaban llenos de vagabundos y mendigos.
6.7 Muchas familias pobres sobrevivían comiendo pan y poca cosa más. Para los campesinos, la carne era algo que comían los señores y los burgueses, las frutas eran escasas y las verduras eran de mala calidad: pan de centeno, sopa, y quizá algo de alubias, guisantes o col eran los ingredientes principales de la dieta de los campesinos, dependiendo de la región. En el sur de Francia el pan era enriquecido con trocitos de castañas era el alimento de los pobres. Las tierras ribereñas del Mediterráneo producían, además de trigo, aceitunas y olivos. La cerveza estaba limitada al norte de Europa, en particular a los estados alemanes, Inglaterra y Escandinavia.
6.8 El crecimiento agrícola, que había estado estable hasta comienzos del siglo XIV, se ralentizó hasta mediados del siglo XV a raíz de la Peste Negra. Pero una vez que la población volvió a crecer, las parcelas que habían sido abandonadas volvieron a cultivarse de nuevo. En las regiones de tierras relativamente fértiles, el sistema de “rotación trienal” se volvió más común. Esto dejó alrededor de un tercio de las tierras en barbecho (sin plantar) en vez de la mitad del sistema bienal para reponer su fertilidad durante la estación de crecimiento (la mitad de la tierra sin cultivar). Este modo de producción agrícola necesitaba de propiedades relativamente considerables y, por lo tanto, no podía utilizarse en parcelas pequeñas. Pero en el largo plazo aumentó los rendimientos agrícolas. Sin embargo, esto no necesariamente ayudaba a la familia campesina, porque la mayor dependencia del señor podía obligarlos a prestar más atención al cultivo de la tierra en interés del noble, dejándole menos tiempo para completar la economía familiar mediante la caza, la pesca o el cuidado del ganado propio. Sin embargo, en general, las técnicas y herramientas agrícolas mejoraron durante el siglo XV, época en la se introdujeron innovaciones como el uso de molinos y herramientas agrícolas metálicas, aunque en algunos lugares no se adoptaron hasta mucho más tarde. Estos métodos fueron básicamente los mismos hasta más tarde.
6.9 Los campesinos libres contribuyeron al aumento de la producción agrícola. No todos los campesinos eran desesperadamente pobres. Muchos pudieron sobrevivir (y una minoría lo hizo bastante bien) cuando las hambrunas, las enfermedades y la guerra les dejaron la posibilidad de vender en los mercados más cercanos los productos que les sobraban después de retirar y guardar una parte para semilla, otra parte para sobrevivir hasta la próxima cosecha y una tercera parte para los nobles feudales y la Iglesia.
6.10 El crecimiento de la población europea durante el período medieval dependió de estos aumentos modestos en los rendimientos agrícolas. Algunos señores feudales se convirtieron en granjeros orientados al mercado en respuesta al aumento de la población. Este hecho en sí mismo aumentó la producción agrícola. En Inglaterra, Flandes, el norte de Francia y Sicilia (así como en el norte de África), los cereales se cultivaron intensamente para el mercado. El crecimiento urbano animó la producción agrícola para cobrar al contado en el mercado, enriqueciendo a los terratenientes, mercaderes y granjeros ricos cercanos a las ciudades. Apareció una agricultura próspera en el rico valle del río Po de Italia, en las llanuras de Valencia en España, y en el Beauce, entre el río Loira y París. Los propietarios de las tierras pusieron nuevas tierras bajo cultivo mediante la tala de bosques, el drenaje de pantanos y charcas y, donde fue posible con los medios anticuados que poseían, la irrigación de campos áridos.
6.3 Debido al aumento de la población, los señores en el siglo XIII se enfrentaron a la escasez de mano de obra y se vieron obligados a pactar unas condiciones más favorables con los campesinos. Muchos campesinos en Europa occidental consiguieron comprar su libertad transformando sus antiguas obligaciones en rentas monetarias pagadas a los señores. A pesar de lo anterior, los campesinos aún tenían que pagar obligaciones feudales y tarifas por el derecho a moler grano, fabricar cerveza o cocer pan, monopolios que los señores mantuvieron.
6.4 La servidumbre empezó a desaparecer en Francia y en el sur de Inglaterra en el siglo XII. Los reyes tenían sus motivos para animar este movimiento hacia el campesinado libre en Europa occidental porque a los campesinos libres se les podía imponer impuestos, mientras que los siervos, al estar atados a la tierra y ser legalmente dependientes de sus señores no podían pagar impuestos. En Europa occidental, el aumento del campesinado libre reflejaba la autoridad creciente de los reyes y un declive relativo de la de los nobles. En Occidente, la mayoría de las explotaciones campesinas estaban cada vez más protegidas por el derecho civil o por la costumbre.
6.5 En contraste con la aparición de un campesinado libre en Europa occidental, la mayoría de los campesinos de Europa central y oriental perdieron su libertad durante el siglo XVI (refeudalización) obligados a convertirse en siervos, mientras los terratenientes buscaban asegurarse una oferta de trabajo estable. Esto es una señal de que los nobles estaban construyendo una dominación territorial casi independiente de la de los reyes y otros gobernantes, como en el caso de Polonia.
6.6 Muchos pueblos estaban constantemente en movimiento en Europa. Los campesinos libres se movían hacia las fronteras en busca de tierras libres para poner en cultivo. Los vendedores ambulantes, los artesanos y los trabajadores agrícolas viajaban grandes distancias en busca de trabajo. Los pastores llevaban sus rebaños de ovejas de las llanuras donde pasaban el invierno a los pastos altos en primavera, para hacer el viaje de vuelta en el otoño (trashumancia). Cientos de miles de campesinos también emigraban temporalmente desde los Pirineos, los Alpes y otras zonas montañosas para buscar trabajos en las construcciones de las ciudades, o siguiendo las cosechas. Los caminos también estaban llenos de vagabundos y mendigos.
6.7 Muchas familias pobres sobrevivían comiendo pan y poca cosa más. Para los campesinos, la carne era algo que comían los señores y los burgueses, las frutas eran escasas y las verduras eran de mala calidad: pan de centeno, sopa, y quizá algo de alubias, guisantes o col eran los ingredientes principales de la dieta de los campesinos, dependiendo de la región. En el sur de Francia el pan era enriquecido con trocitos de castañas era el alimento de los pobres. Las tierras ribereñas del Mediterráneo producían, además de trigo, aceitunas y olivos. La cerveza estaba limitada al norte de Europa, en particular a los estados alemanes, Inglaterra y Escandinavia.
6.8 El crecimiento agrícola, que había estado estable hasta comienzos del siglo XIV, se ralentizó hasta mediados del siglo XV a raíz de la Peste Negra. Pero una vez que la población volvió a crecer, las parcelas que habían sido abandonadas volvieron a cultivarse de nuevo. En las regiones de tierras relativamente fértiles, el sistema de “rotación trienal” se volvió más común. Esto dejó alrededor de un tercio de las tierras en barbecho (sin plantar) en vez de la mitad del sistema bienal para reponer su fertilidad durante la estación de crecimiento (la mitad de la tierra sin cultivar). Este modo de producción agrícola necesitaba de propiedades relativamente considerables y, por lo tanto, no podía utilizarse en parcelas pequeñas. Pero en el largo plazo aumentó los rendimientos agrícolas. Sin embargo, esto no necesariamente ayudaba a la familia campesina, porque la mayor dependencia del señor podía obligarlos a prestar más atención al cultivo de la tierra en interés del noble, dejándole menos tiempo para completar la economía familiar mediante la caza, la pesca o el cuidado del ganado propio. Sin embargo, en general, las técnicas y herramientas agrícolas mejoraron durante el siglo XV, época en la se introdujeron innovaciones como el uso de molinos y herramientas agrícolas metálicas, aunque en algunos lugares no se adoptaron hasta mucho más tarde. Estos métodos fueron básicamente los mismos hasta más tarde.
6.9 Los campesinos libres contribuyeron al aumento de la producción agrícola. No todos los campesinos eran desesperadamente pobres. Muchos pudieron sobrevivir (y una minoría lo hizo bastante bien) cuando las hambrunas, las enfermedades y la guerra les dejaron la posibilidad de vender en los mercados más cercanos los productos que les sobraban después de retirar y guardar una parte para semilla, otra parte para sobrevivir hasta la próxima cosecha y una tercera parte para los nobles feudales y la Iglesia.
6.10 El crecimiento de la población europea durante el período medieval dependió de estos aumentos modestos en los rendimientos agrícolas. Algunos señores feudales se convirtieron en granjeros orientados al mercado en respuesta al aumento de la población. Este hecho en sí mismo aumentó la producción agrícola. En Inglaterra, Flandes, el norte de Francia y Sicilia (así como en el norte de África), los cereales se cultivaron intensamente para el mercado. El crecimiento urbano animó la producción agrícola para cobrar al contado en el mercado, enriqueciendo a los terratenientes, mercaderes y granjeros ricos cercanos a las ciudades. Apareció una agricultura próspera en el rico valle del río Po de Italia, en las llanuras de Valencia en España, y en el Beauce, entre el río Loira y París. Los propietarios de las tierras pusieron nuevas tierras bajo cultivo mediante la tala de bosques, el drenaje de pantanos y charcas y, donde fue posible con los medios anticuados que poseían, la irrigación de campos áridos.
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